Este cuento de Eoin McLaughlin y Polly Dunbar titulado hasta que podamos abrazarnos puede ser un buen inductor para este inicio de curso quitando hierro pero no importancia a la tensión emocional de todos los protocolos sanitarios en la escuela.
Vemos alternativas de relación y puede ser un buen inicio para dinámicas de clase (1º a 4º) como por ejemplo:
- Inventarse un saludo sin contacto y enseñárselo a los demás.
- Lanzar un beso con la mano a un compañero que lo recibe y lo guarda en el corazón y le manda uno a otro haciendo una cadena.
- Aprender a guiñar el ojo, mover las cejas de arriba a abajo...
Y en definitiva todo lo que se nos ocurra y que ayude a normalizar, entender, aceptar y reinventar esta nueva situación.
Un saludico con mucha Educación ;-)