Interesante reflexión. Educar para ser buenas personas, para sentir y conocer nuestros sentimientos sabiéndolos gestionar. Antes que profesionales somos personas y no podemos dejar de lado nuestro lado humano para convertirnos en máquinas insensibles de la medicina, de la fontanería, de la electricidad, de la ingeniería, de la docencia o de cualquier profesión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario