Un día Tomás se despertó en un laberinto. Él no recordaba su nombre y estaba al lado del capitán jefe del laberinto que organizaba a todas las personas para sobrevivir. Cada mes había una caja plataforma que subía a una persona y la cambiaba de sitio o la sacaba fuera de la sala central para pasar pruebas. Tomás era nuevo allí y no sabía cómo funcionaba el laberinto pero decían que el que entraba ya no volvía a salir.
Tomás, en una prueba del laberinto tuvo que luchar contra un gladiador al que venció. Otro día mientras exploraba encontraron una ciudad abandonada donde se encontraron unos zombies y tuvieron que escapar. La prueba más peligrosa fue cruzar un arroyo de lava para llegar de una plataforma a otra. En cada prueba había bajas pero de nuevo aparecían nuevas personas en el laberinto.
Todos buscaban formas de salir del laberinto pero, para sobrevivir había agricultores, médicos y corredores, que eran los encargados de buscar la salida, pero después de tres años no lo habían conseguido.
Tomás logró salir del laberinto porque encontró una puerta secreta y se fue a vivir a la montaña para que nadie lo encontrara jamás.
A día de hoy, cómo entró en el laberinto sigue siendo un misterio para Tomás.
Autor: Leonardo Dalmau.

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