Él estaba preocupado porque pensaba que se reirían de él.
Después de pensarlo bien, se dio cuenta de que no era necesario preocuparse porque el día que le pasara iría a la peluquería y le pondrían una peluca.
Se lo quiso decir a su mejor amigo, Randi Rambioli y él le dijo que le parecía ¡¡¡perfecto!!!
Poco Loco le advirtió que no se lo dijera a nadie, ni a su madre. Era un secreto que nadie podía saber.
Poco Loco le advirtió que no se lo dijera a nadie, ni a su madre. Era un secreto que nadie podía saber.
Fue a la peluquería, cuando llegó le preguntaron: -¿Qué quieres?- Poco Loco les dijo que quería una peluca de pelo corto. La peluquera le dijo que no tenía ninguna porque una chica se acababa de llevar la última.
Poco Loco, le dijo que se podía quedar con una de las largas y que se la podía cortar.
Se pusieron manos a la obra, y cuando acabó se vio muy guapo, y no paraba de pensar para que se había preocupado tanto, si ahora estaba igual que antes.
Poco Loco, le dijo que se podía quedar con una de las largas y que se la podía cortar.
Se pusieron manos a la obra, y cuando acabó se vio muy guapo, y no paraba de pensar para que se había preocupado tanto, si ahora estaba igual que antes.
MORALEJA: No te preocupes hasta que no esté el problema.
AUTOR: Sergio Falceto



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